viernes, 10 de junio de 2016

Sueños descosidos


W Magazine, December 2015
By Tim Walker

Texto epistolar
por Isabella Ortiz

Se que cuando termines de leer esta carta te acordaras mucho de nuestras charlas hasta tarde acerca de nuestros sueños: tú editora de moda, yo diseñadora. No te imaginas lo que estamos viviendo Rubén y yo, todo es muy duro, desde como conseguir comida, hasta escuchar bombas y noticias de muertos todos los días. Ayer murió uno de mis proveedores de tela, el más grandes que tenia en Paris.

Ahora te estoy escribiendo desde lo que era mi taller de costura que ya es solo un simple cuarto con dos colchones en el piso, pan y jarrones de agua. No te imaginas todo lo que luché por recuperarlo pero no hubo forma. ¿Cómo empezar? El gobierno Alemán se apoderó de la alta costura de Paris, considerando trasladar la industria a Berlín, sin tener consideración el impacto que iban a tener todas las casas de moda, no solo en Paris, si no también en EEUU. Cuando nos enfrentamos a la guerra, nos vimos directamente afectados por una serie de problemas que no se podían solucionar: al confiscarnos las reservas de fibras naturales y obligándonos a reemplazarlas por fibras sintéticas, no podíamos emigrar a la ciudad de París para reforzar la evolución del vestido y copiarnos de sus diseños, porque como siempre te he repetido, la moda parisina es la que toda mujer quiere llevar. Nos vimos obligadas a enfocarnos en la fabricación de prendas de deporte, que es nuestra especialización acá en EEUU, pero fui perdiendo clientes que me eran fieles, como los judíos, que empezaron a ahorrar su dinero ya que la inflación de este país estaba por el cielo, y con lo que Rubén y yo ganábamos no nos daba basto para comer.

No te puedes imaginar como esta el animo entre nosotros, cada vez escuchamos de más compañeras que han muerto de hambre o de alguna enfermedad. Pero vamos a luchar hasta el final por el futuro de nuestra hija, para que pueda tener una familia, también la educación que ella merece.

Quiero que sepas que sigo luchando por lo que somos y que nuestros sueños nunca serán derrumbados.

viernes, 3 de junio de 2016

El sombrío recuerdo en mi éxito

W Magazine
By Steven Klein


Por Daniela Sandoval

Hoy, sentado como espectador en una de las miles y tantas sillas vacías del teatro donde fui aplaudido con tanta ovación, los nervios me invaden al darme cuenta que desde aquí cualquier error que hubiese cometido sería notorio, pero me doy cuenta que la seguridad de mis movimientos, el amor y la pasión hacen que mi perspectiva cambie cuando estoy situado en el escenario, me siento libre, mi mente juega al compás de las notas convirtiendo a mis brazos y a mis piernas en instrumentos que pueden trasmitir el sentimiento que los compositores clásicos quieren, como cuando el viento hace que los pétalos de una flor, las hojas de los arboles o las olas del mar se muevan a su ritmo, el ensamble de las notas me hacen sentir tan liviano que cuando salto siento que floto como una pompa de jabón acompañado de movimientos delicados, pausados y armoniosos.
Me queda claro que no todo es por mí, mucho se lo debo a mis generaciones pasadas que dedicaron su vida a la danza y quienes gracias al ADN lograron sembrar en mi interior esta bella pasión, fueron cuatro las generaciones de bailarines polacos por parte de mi padre que junto con mi madre montaron una compañía de danza con la que recorrieron toda Rusia.

Sigo aquí sentado acompañado de esta soledad que ahora trae a mi memoria esos malos recuerdos como la manera trágica y tonta en que mi abuelo acabó con su vida por causa del juego. También, el hecho de descubrir que mi esposa está conmigo no por amor sino por mi fama.  Aflora en mi tristeza, dolor y desolación, esa pompa de jabón que cae precipitadamente al suelo y se revienta produciendo en lo más profundo de mi ser un gran dolor que no me deja ya ser libre, pájaro encerrado en una jaula mirando a través de los barrotes el horizonte que ya no le pertenece.

Esquizofrenia, ¿qué es eso? No logro entender el significado de esa palabra, solo sé que llevo 22 años recluido en el sanatorio al cual debo regresar después de salir de aquí.
Siempre seré Nijinsky de Dios, porque Dios me ama y yo lo amo a él.

Referencias
Recuperado de www.vogue.es/moda/modapedia/disenadores/paul-potier/301 el 7 de junio de 2016

viernes, 27 de mayo de 2016

La vida del hombre que inundó al mundo con sueños y pavos reales

Family Circus, W Magazine December 2010
By: Paolo Roversi

Texto fantastico
Por Daniela Howell

Era 18 de Febrero de 1909 y me encontraba caminando por las calles de Nueva York. Entre la gente me encontré con un ser un poco extraño y de aspecto sombrío, rodeado de pavos reales, el señor se mezclaba entre las aves y hasta su aspecto era como el de un pavo real cubierto de capas de colores, sombrero y zapatos un poco grandes.

Decidí acercarme a este sujeto tan peculiar. Además, no podía pasar la oportunidad de conocerlo. De pronto, cuando le hablé, pegó un salto, pensé que saldría volando, pero no fue así. Después, me preguntó ¿por qué te acercas a mí, no ves que estas espantando mi familia?  Yo no entendía porque decía eso. Para mi solo eran aves coloridas que lo seguían. Luego, la curiosidad me invadió y decidí preguntarle porque los consideraba su familia. Él se sorprendió, me miró con sus enormes ojos y su nariz un tanto puntiaguda y me dijo: te contaré mi historia, aunque es muy probable que me consideraras un loco después de esto.

Ansiosa respondí que sí y me senté a escuchar: Soy J. Allen St.Jhon, artista e ilustrador. Viajé por mucho tiempo y estudié en grandes escuelas de arte a nivel mundial. Además, desde pequeño tenia una obsesión con los pavos reales. Los consideraba un símbolo de elegancia, delicadeza y porte. Ellos me recordaban a mi padre, quien había muerto de una enfermedad incurable cuando yo era muy pequeño, siempre tuve la sensación de que mi padre se había convertido en un pavo real y  me hablaba en sueños” Pensaras que estoy loco, pero no mi padre fue esencial en mi vida y siempre tengo que hablar con él, se que algún día nos volveremos a encontrar en el paraíso. Así finalizó nuestra conversación aquel día en el parque.

Después, de ese primer encuentro St.Jhon y yo nos seguimos viendo y cada vez se me venían a mi mente muchos interrogantes, por ejemplo su madre. Un día, tomando un café le pregunté sobre ella. Su nombre era Mary Krenkel y vivía en la casa en la cual el creció cuando era niño, en Chicago. Aunque, ella no estaba muy bien: sufría de perdida de la memoria y creía que cada persona en el mundo al morir se convertía en un pavo real. Un poco loco ¿no? De esta manera, con las historias de sus padres, comprendí porqué le gustaban estas aves.

Tiempo después de habernos encontrado, decidí ir a comprar mi revista favorita: Vogue, era la edición de marzo de 1909, en su portada había una ilustración de mi amigo St. Jhon. Aparecía su madre hablando con un pavo real, tal vez su padre fallecido. Ese mismo día corrí a buscarlo para poder celebrar su triunfo. Pero, cuando llegué a nuestro punto de encuentro, un señor me dijo que había salido volando y que no lo había vuelto a ver.  Me quedé con una sensación extraña, me di la vuelta y me senté en la banca donde siempre conversábamos, de repente vi una nota que decía: “cuéntale al mundo de mi historia ya que muchos no comprenderán mi arte, nos vemos en tus sueños”.


Así fue, desde ese día no lo volví a ver, pero si me lo encuentro noche tras noche en mis sueños.

viernes, 20 de mayo de 2016

El número para existir


Last Exit to Brooklyn W Magazine, Septiembre 2010
By: Mert & Marcus

por Camilo Blanco

Delicados y al ritmo de una sinfonía mental reproducida por la sangre, los pasos de cinco jóvenes  resonaban en medio de la calle donde el dólar era el aire. La opulencia adornaba sus cuerpos y sus rostros escudriñaban cada alma que se cruzaba en su camino, un camino que su presencia reclamaba propio. Hijas de las cinco familias más poderosas, como seres divinos recorrían la quinta avenida donde al final de la calle, en la esquina, la mansión Astor las esperaba para completar lo que a mediados de 1800 era el Olimpo de la Gran Manzana.

En Nueva York la Quinta Avenida y sus alrededores eran un reino que se elevaba directo al cielo y aquel selecto grupo gobernaba. Vanderbilts, Whitneys, Backhouses y Waldorfs  eran las familias prominentes detrás de la cabeza de los Astors, la primera familia en hacerse millonaria en Nueva York y por poco la que controlaba a cada individuo en la ciudad. Caroline Webster Astor  y William Astor Jr,  padres de la joven Astor,  con el evento en su mansión cambiarían para siempre la aristocracia de aquel reino, donde 397 súbditos encarnarían una monarquía.

La mansión de los Astor sería el lugar para el baile de invierno en el que el selecto grupo en una noche comenzaría a establecer una escala social tan inalcanzable que cumpliría a cabalidad los deseos de la señora Astor al crear la lista. Bajo la capacidad del salón de baile del recinto nacería un número sumamente cuidado donde ser un insignificante uno junto a otros 399 evocaba una necesidad hecha casi sangre,  que a finales del siglo XIX se apoderó de la vida de cualquier familia respetable y poderosa en la época. La señora Astor cuidó aquella lista añadiendo nombre por nombre con su puño y letra a los antiguos adinerados de la ciudad, protegiendo la tinta y la pluma con la que escribía,  de los nuevos ricos de la revolución industrial que depuraban el significado de aquel número.

Los 400 se convirtió sin duda en la definición de respeto en la época, cada habitante de la ciudad pudo conocer el nombre de los integrantes. Gracias al New York Times que publicó la lista por medio de su creadora, hizo oficial la magnitud de lo que significaba pertenecer a ella, incluso antes del primer baile.

Las cinco familias recreaban la historia de la ciudad de Nueva York,  eran el significado pleno del lujo, de la ostentosidad y de la belleza que solo el poder otorgaba cuando el oxígeno se convertía en dólares. La joven Astor y su sequito de jovencitas, conocían la importancia de aquel evento, no solo sabían que estaban a la cabeza de tan codiciada lista, sino que su presencia elevaría los estándares de todos los invitados al baile de invierno que se aproximaba.  Tal evento pondría en sus manos el futuro de sus vidas, era preciso para aquel grupo de princesas tomara determinación para posicionarse para siempre en la cumbre, equivalente a un contrato matrimonial por familia.

Un apellido tenía el poder de incrustarse en la piel como la más valiosa de las joyas que alguna de ellas pudiera poseer, una palabra repercutía en los oídos de todas las personas debajo de aquella nube de poder, que con ansias miraban desde abajo para aprender, seguido de repetir. Los pasos con los que se acercaron aquellas cinco jóvenes a la mansión desencadenante de una biblia, como suaves tintineos que después de un siglo se escuchan tras la noche donde una idea cobró vuelo y un número evocó una aspiración.  


Bibliografía
ANGELETTI, Norberto y OLIVA,  Alberto. In Vogue: the illustrated history of the world's most famous fashion magazine. New York: Rizzoli, 2006. Print.
Webgrafia
KEENER, Candace. Missed in History. New York’s Elite: From Mrs. Astor’s 400 to the Real Housewives. Mayo 5 de 2009. http://www.missedinhistory.com/blog/new-yorks-elite-from-mrs-astors-400-to-the-real-housewives/
MANCILLA, Juliana. Vogue: La 5ta avenida del siglo XIX. Mayo 26 de 2014. http://laspalabrasdesvestidas.blogspot.com.co/2014/05/vogue-la-5ta-avenida-del-siglo-xix.html
RODRIGUEZ, Dodi. Mansionastor. Mansion Astor en la 5ta avenida. Septiembre 26 de 2013. http://mansionastor.blogspot.com.co/
Autor desconocido. The Astors family. Recopilado mayo 25 de 2016. http://www.biography.com/people/groups/the-astor-family
MADOFF, Ray. America Builds an Aristocracy. The New York Times. The New York Times, Julio 11 de 2010.  http://www.nytimes.com/2010/07/12/opinion/12madoff.html?_r=1

lunes, 18 de abril de 2016

Savage Beauty


por Felipe Rincón

A partir de la primera mirada es evidente percibir la narrativa con la que consigue envolvernos McQueen. Su interés por la renovación de los ideales de belleza logra adentrarnos en una perspectiva sublime en la que fácilmente podemos tener acceso a sentimientos y emociones profundas. Sensaciones de libre carácter que terminan generando cuestionamientos a muchos pensamientos. El término Romanticismo fue el concepto que enmarcó toda la exposición, dividiendo de esta manera las diferentes salas y etapas que abordó Lee Alexander en toda su carrera.

Me encontraba, preparado para recorrer cada sala con toda la disposición a sentir lo sublime. En la primera tanda de diseños se reflejó la influencia que la sastrería ejerció en sus primeros años. Llegadas las siguientes salas, la contraposición de temáticas es indiscutible, también se aprecia la multidisciplinaria inspiración que generó esa auténtica originalidad. Finalizando el recorrido, la espontaneidad de la naturaleza invade las prendas junto con el sentimiento de nunca poder llegar a controlar esa salvaje evolución y devolución que ejerce sobre el mundo la naturaleza.

A mi recorrido asistió un grupo limitado y privado, el cuál estuvo realmente emocionado gracias a la excitante mente de Lee. Al ser la primera vez que esta exposición abría sus puertas a un primer público, algunos quisieron realizarme algunas preguntas sobre Alexander Mcqueen.

Unknown boy: ¿A qué mujeres vestía Lee y qué pretendía con estas prendas?
Andrew Bolton: Mcqueen estuvo siempre inspirado en determinados personajes femeninos que se distinguieron por sus heroicas acciones, así que su intención siempre fue empoderar a la mujer mediante sus prendas, permitiéndoles nuevas y libres perspectivas dentro de su filosofía e ideología sobre el concepto de belleza. Lee comentaba “quiero tener miedo de la mujer que visto”, esto despliega de manera directa el lugar en el que siempre quiso mantener a la mujer.



GIF: Felipe Rincón
IMAGEN: Vogue UK marzo 2015
Bibliografía:
• Bolton, A. (2011). Alexander McQueen: Savage beauty. New York: Metropolitan Museum of Art.


lunes, 11 de abril de 2016

Más allá de la mirada de Carine Roitfeld


por Ivana Piña
La mujer de la mirada misteriosa, ojos penumbrosos y cejas pobladas que intimidan pero que debajo se refugia. Una mujer tan opuesta a lo que proyecta, la legendaria editora de Vogue Paris, musa de musas quien su estilo caracterizado por la sensualidad, controversia y el erotismo chic como ella prefiere llamarlo rediseñó a una cultura y al mundo de la moda en general.

Pero más allá de lo que se puede apreciar a simple vista, se considera una mujer reservada, el atrevido juego de su vestimenta se comprende de todo tipo de prendas menos de pantalones. Beige, negros, blancos y la superposición de distintas texturas la hacen destacar sobre las demás editoras y estilistas, al incluir piezas con códigos eróticos de una manera audaz y sin caer en la vulgaridad, hace que la denominen como la anti Anna Wintour.

Aunque dice ser tímida, admite que eso no le impide alocarse un poco en su trabajo, y es que siendo amante de las obras de Dalí y admiradora del trabajo de su padre quién era un productor cinematográfico de films eróticos, se evidencia que la irreverencia y la sorpresa de la controversia es lo que más admira y donde reside su inspiración. Su trabajo se convierte constantemente en una exclamación del escándalo y a veces llega a ser muy cruda, pero es que cuando nos dejamos sumergir en nuestros pensamientos, permitimos encontrar una esencia de belleza en nuestras ideas más remotas y alocadas, a su vez estas cobran vida para darle forma a una nueva manera de ver el mundo, una nueva manera de vernos a nosotros mismos.

La verdad es que Roitfield muestra en las fotografías algo que en su vida personal es desconocido, para ella su vida se comprende en moda y familia, ninguno puede vivir sin el otro, simplemente prefiere combinar ambos como dos caras de la misma moneda, desde pequeños sus hijos han asistido a pasarelas, shows y a sesiones de fotos, aunque criticada por esto, al final le hace sentir que está viviendo una sola realidad.


Para sus amigos más íntimos  ella es como un dulce, más bien como uno de esos dulces picantes que se pegan al paladar, es una mujer que consigue lo que quiere sin necesidad de imponerse porque para ella no tiene ningún significado el jugar a ser una diva intocable y su misión es hacer del mundo de la moda uno más agradable.

lunes, 4 de abril de 2016

El grunge no es grunge


por Mariana Correal

Eran las 10 de la mañana y como lo previsto anteriormente por teléfono, me encontraba en el lobby de un edificio viejo donde residía en Seattle Tobi Vail.  Estaba muy nervioso ya que no sabía que podría pasar o si realmente obtendría información interesante. Por mi mente caminaban mil y un escenarios dónde todo terminaba en un desastre. Pasaron 15 minutos y por fin vi salir del ascensor a un chica con el pelo despeinado,  jeans rotos, una camiseta negra larga, botas de combate, backpack y lo más esencial, una camisa de flannel roja con blanco para el clima cambiante de la cuidad.  – Me imagino qué tu debes ser Andy Federici- río- eres tal cuál te describió Hanna. Me dijo que te acabas de graduar de periodismo y quieres probar suerte conmigo. Bueno hoy soy toda tuya – volvió a reír pero esta vez con un tono satírico. Me jaló de la mano y salimos del edificio.  Empezamos a caminar mientras ella me contaba que odiaba levantarse temprano y que siempre había sido una chica nocturna, pero que habían cosas que por más que quisiera ir en contra de ellas eran imposibles. 

Entramos a un café bastante chiquito con las paredes  llenas de posters de bandas desconocidas, sonaba Soundgarden a todo dar y en el fondo vendían lo que parecía ser ropa usada. La saludaron por su nombre, sabían que iba a pedir exactamente, ya que no tuvo ni que decirlo. Tomó su bebida caliente, salimos y empezó a contarme un poco sobre sus proyectos y su música. Me dijo que estaba harta de la escena y el machismo con el que siempre se encontraba y que por eso estaba decidida, con un grupo de amigas, a crear un movimiento feminista que apoyará a otras mujeres a revelarse, a ser libres sin importar los prejuicios. Cruzamos la calle y nos encontramos con un shopping strip, Vail se volteo y me dijo- Ves esta porquería, todo aquí es uniformado, no hay individualidad, maldito capitalismo, nos quiere atrapar a todos. Yo compro en ventas de garaje, en el Salvation Army y en Thrift Shops, no pienso darle mi dinero a estas grandes empresas que no hacen nada por uno.  

Me contó varias historias de cómo había empezado a vestirse así y que realmente a ella solo le importaba estar cómoda, no gastar mucho y dedicarle poco tiempo a su aspecto físico.  Continuamos caminado y llegamos a una puerta negra. Golpeó y le abrió una chica que tenía un vestido de flores con un saco grande roto y doctor Martens. Enseguida me golpeó una onda de música, entramos a un cuarto donde estaban todas las integrantes de Bikini Kill, la banda donde ella tocaba la batería y conocida por estar en el movimiento punk/grunge. Las observé mientras ensayaban, sin que se vieran uniformadas todas llevaban una continuidad del mensaje en su forma de vestir, se les notaba en todo, desde sus movimientos hasta su forma de hablar, era bastante notorio que todo les importaba poco y que ellas solo hacían las cosas por que ellas querían hacerlo. Al final del ensayo fuimos a almorzar, ya era bastante tarde, nos sentamos en un pub y pedimos un par de cervezas. Vail, entre risas, me contó sobre su relación con Cobain, decía que él era bastante diferente antes de que ellos empezaran a salir, sentía que ella lo había formado para ser la cara del grunge. Se empezó a reír de una manera incontrolable y me dijo- El grunge no es nada, el grunge no quiere ser nada. Nos quieren denominar, poner un nombre, una etiqueta. Nosotros somos personas que no nos importa nada, solo queremos ser y no ser lo que el gobierno quiera de nosotros. Ahora quieren volver esto en algo tangible, en un estilo, pero no van a lograrlo porque el grunge no es grunge-. Se metió en la boca el ultimo bocado de su hamburguesa, se tomó lo que quedaba de su cerveza y nos fuimos.  

Llegamos a una calle bastante oscura, caminaba con mucha cautela y mirando a todos lados, tengo que admitir que sentí un poco de miedo, abrió su backpack y sacó  una peluca negra. Me la puso y me dijo- ¡Menos mal no tienes pelos en la cara!- Me quede mirándola y me dijo – No seas bobo no tienes que usarla, donde vamos aceptamos a todo tipo de personas. Guardo la peluca y volteamos a la izquierda,  había un grupo de personas reunidos afuera de una puerta roja, entramos y estaba tocando Mud Honey, los papás de la música grunge, estaba bastante lleno pero el ambiente era genial. La gente bailaba sin prejuicios, las mujeres se veían tan guapas con sus vestidos anchos y cortos, descomplicadas con el pelo desastroso y los ojos delineados. Yo lucía cómo un completo imbécil con mis jeans claritos y camiseta azul ajustada, mientras los hombres allí vestidos con lo que era probablemente la ropa de sus novias o sus hermanas, luciendo tan cool, camisas largas, pantalones rotos, pelo largo y sacos anchos, cómo diablos podían lograr esas combinaciones y verse bien. Bailé, bebí bastante whiskey, me integré totalmente a ese sentimiento de no importa nada y me dejé ir. De repente Vail llegó con unas tijeras y me rompió los pantalones, me miro con una gran sonrisa -Vi en tu mirada que por fin lo entendiste y necesitabas ser liberado-. Tenía razón entendí que el grunge no era un denominador de un grupo de personas o un estilo, era libertad. Así que dejé a mi ser salir por completo, me despedí de Vail,  de ese “yo” que no me dejaba ser y caminé hasta mi apartamento con la sensación de haber encontrado mucho más de lo que esperaba.

IMAGEN Vogue Paris, La Fievre Grunge Septiembre 2013

Bibliografía

1. Free People- History of grunge

2. Fashion History- Grunges influence 

3. Enjoy your style- Riot Grrrl

4. Rebels Market- Where did grunge Fashion came from

5. Vogue- Kurt Cobain- Legacy of grunge

6. Wikipedia- Grunge
https://en.wikipedia.org/wiki/Grunge

7. Fashion Grunge- Tobi Vail

8. The guardian- Music- Kurt Cobain