lunes, 10 de marzo de 2014

Vreeland exhibit shows opulence of India



Compartimos esta joya. Se trata de un artículo del Columbia Daily Spectator, publicado en 1986, sobre cómo una exposición del esplendor de India dirigida (llama la atención que no utilicen ni una vez la palabra "curada") por Diana Vreeland para el MET refleja la falta de espacios para las exhibiciones de moda en Nueva York y en el mundo. 
Esperamos que lo disfruten. 


Noticia extraída de Columbia Daily Spectator, Volume CX, Number 80, 13 February 1986










jueves, 20 de febrero de 2014

El gran salto










El gran salto, Vaslav Nijinsky

Por Eduard Peña
Cualquiera que esté interesado en el baile o allá incursionado un poco en este tema, entiende lo importante de una buena postura y lo riguroso de las posiciones para lograrla, tal vez muchos habrán experimentado la primera, la tercera y la quinta posición o la segunda y la cuarta, una y otra vez hasta quedar rígidos como porcelanas, para demostrar que el ballet y sus posiciones han sido claves para la danza moderna al igual que personajes como Vaslav Nijisnky.

Tuve la oportunidad de asistir a algunas clase con Nijisnky. En la primera clase empezó contándonos su trayectoria, escuchamos como todo empezó con la influencia de sus padres que también eran bailarines y como creció bailando con sus hermanos durante las giras de la compañía. Luego de esa breve introducción los estiramientos empezaron y mientras algunos luchábamos por tocarnos la punta de los pies nos recordaba que él no tuvo esos inconvenientes y que desde pequeño fue considerado una gran figura, tal vez el dolor que sentíamos se comparaba con el que él sintió al ver cómo su padre lo abandonó cuando él era un niño. Se terminó el calentamiento y, sin hacerse esperar, todas las posiciones de la primera a la quinta empezaron a transformar nuestros cuerpos soltándose luego de cada repetición, fue tiempo para un descanso en donde, maravillados por la presencia de este gran personaje, ninguno aprovechó para tomar aire o un poco de agua, sino para escuchar más sobre su vida.

Sin necesidad de pedírselo, Nijinsky empezó a contarnos cómo debutó en el Teatro Maryinsky con el ballet La Source y que en poco tiempo participó en algunos montajes de ballet antes de ser el bailarín principal y hasta coreógrafo para la compañía de Diaghilev, donde interpretó desde Las sílfides hasta El lago de los cisnes. Luego de una pausa con una mirada extraña terminó el descanso y con un chasquido los arabesque fueron el reto durante el resto de la clase. Terminó la clase con un simple “practiquen y nos vemos mañana”. Al salir, los comentarios no se hicieron esperar y esa mirada de Nijisnky que nos dejó inquietos desató el rumor de que no había continuado con su historia porque luego de eso lo habían despedido y que había sido por exhibicionismo durante una presentación, aunque por otra parte, se escuchó que había sido por un desacuerdo de vestuario, algo que la verdad él nunca nos contó ni nos atrevimos a preguntar.

 Como él lo sugirió, practiqué durante la noche y por fin conseguí el equilibrio para realizar el tercer arabesque, al día siguiente no sabíamos qué nos esperaba. Llegamos a la clase y Nijisnky nos sorprendió con su gran talento, sin mayor esfuerzo saltó y con un ballon perfecto atravesó el lugar con una expresión sutil y dramática, como si no existiera gravedad. Todos deslumbrados respondimos simplemente con un aplauso que él rápidamente detuvo para empezar con un barre, sí, los típicos ejercicios en la barra de madera que todos hemos visto. Este día llegó el descanso con pocas palabras y ya solo algunos nos quedamos a conocerlo un poco más escuchando cómo preparó  la consagración de la primavera y como luego de eso y otras producciones estuvo de gira por Estados Unidos para luego ir a Buenos Aires, donde se casó con Romola Pulszky, lo que causó su despido de la compañía de Diaguilev, se murmuraban muchas cosas al respecto. 
Empezamos a intentarlo, jumm.. el gran ballon y mientras llegaba mi turno pensaba en cuántos dientes iba a perder al estrellarme contra el piso, rápidamente empezaron los saltos y aunque sin caídas Nijisnky no estuvo complacido, sin ninguna palabra ni recomendación terminó la clase. El silencio fue unánime y no quedó más que esperar a la siguiente clase.

Al día siguiente llegamos a la clase pero Nijisnky nunca apareció, un par de días después nos confirmaron que no tendríamos más clases con él, problemas con su esposa no le permitían continuar dictando las clases. Debido a que lo que ganaba dictándonos las clases no era suficiente. Unos años después me enteré de que tuvo inconvenientes serios por la guerra y que por algunos trastornos mentales, al parecer esquizofrenia, vivió un tiempo en un sanatorio donde terminó su carrera.

De él respeto su capacidad para crear coreografías extraordinarias y su espíritu libre con el cual desafió las posturas de la danza clásica al romper las reglas, al cambiar la pose de los brazos, las piernas e incluso esa precisión entre los hombros y la cadera o el terminar en punta los pies. Él nos dejó las bases para la danza moderna y contemporánea. Agradezco el tiempo que pude compartir con él y esa pasión que me transmitió para seguir bailando y perfeccionando cada movimiento.   

lunes, 10 de febrero de 2014

Recomendado: La moda desde el museo. Andrew Bolton

Los invitamos a darle una mirada a esta inspiradora conferencia del curador de moda Andrew Bolton.

The Metropolitan Museum of Art - TEDxMet: Andrew Bolton



Andrew Bolton es el curador del Museo Metropolitano del Traje (MET) de Nueva York desde el 2006. Es reconocido por haber ideado y llevado a cabo algunas de las más trasngresoras e innovadoras exhibiciones de moda en la historia del museo. Su fama empezó a ser notoria en el 2011 por el fenomenal éxito de la retrospectiva 'Alexander McQueen: Savage Beauty' . Bolton también ha estado a cargo de exposiciones como ‘Dangerous Liaisons’ and ‘AngloMania: Tradition and Transgression in British Fashion'.
Graduado de antropología de la Universidad de East Anglia, Bolton pasó 10 años en el 
Victoria & Albert museum en Londres antes de emigrar a Nueva York.  
Hoy en día Bolton es un curador celebrado por la crítica y ha obtenido varios reconocimientos en su campo. Por su exhibición del modisto Paul Poiret ganó el premio ‘Best Design Show’, entregado por  el International Association of Art Critics . En el 2009, Bolton obtuvo el premio de diseño AIGA y el  Independent Publisher Book Award por  'Superheroes: Fashion and Fantasy' catalogue.
Tomado de http://www.businessoffashion.com/andrew-bolton. Traducción realizada por laspalabrasdesvestidas.blogspot.com

Recomendado: David Kelley en Ted Talks



"¿Tu escuela o trabajo se divide en personas “creativas” y personas prácticas? Seguro, pero David Kelley sugiere que la creatividad no es dominio exclusivo de unos pocos elegidos. Mediante historias de su legendaria carrera de diseño y de su propia vida, ofrece maneras de construir la confianza para crear". Tomado de TED.com

viernes, 13 de diciembre de 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

Aventura Japonesa… A 200 Km/h


Por Mariana Botero

En este instante me resulta difícil creer que estoy viajando desde Kyoto hacia Tokyo a 200 Kilómetros por hora para una editorial, cuando hace poco tiempo era apenas una joven de 23 años a la que Diana le decía “Veruschka, vas a oír de mí”. Quien creería que hoy estaría acá, después de que Vreeland, siendo una mujer tan crítica, me hubiera escogido para este proyecto. Es cierto que Diana critica todo, por ejemplo, no le gustan las cosas asimétricas, no le gusta el pelo partido de lado, siempre tiene que ser partido por la mitad, lo mismo pasa con la ropa. Y otra cosa, siempre tiene que hacer la observación, “Veruschka, no mires hacia el espacio, tienes que parecer feliz ahora”. A pesar de las diferencias, me alegra saber que Diana todavía me tiene en cuenta para trabajar en la revista Vogue, cuando modelos tan exitosas como Claudine Buchanan, Lauren Hutton y Twiggy han posado para sus páginas.  
Diana es una persona con la que siempre he tenido conflictos, creo que se debe a que las dos pensamos igual y queremos tener el control sobre todo, una especie de competencia. Al final ella siempre tiene la razón ¿Por qué? Porque ella es la editora y yo solo soy su modelo, la que según ella “hace fotos increíbles para la revista”.
Llegamos a Yuzawa, el lugar donde esta aventura finalmente tendrá forma, no es momento de criticar la manera de trabajar de Diana Vreeland, porque lo que ella sí ha hecho es apoyarnos y estar ahí para mí y para las demás modelos. Si no fuera por ella no estaría parada hoy aquí frente al viento frío que llega desde Manchuria, en la nieve, en esta sesión de fotos a la que Diana ha querido llamar “La Gran Caravana de Pieles”. Todo este proyecto que surge con la idea de Diana de incluir en la revista contenido más global, y estoy completamente segura de que esta editorial será todo un éxito, pues nunca antes se ha visto que una sesión de fotos se haga en otro país, una idea que admiro de Vreeland.
Empieza la sesión de fotos y todo es increíble, el sitio, la nieve y la altura de este hombre que se encuentra parado al lado mío… sí, este japonés que parece medir dos metros y que no cabe ni en los zapatos que fueron escogidos especialmente para él. Lo cierto es que ambos hacemos parte de un romance que Diana inventó,  en el que yo me enamoro de él, el hombre japonés, algo que me resulta interesante.
Parece que fue ayer cuando Diana le decía a su asistente, “Va a ser una caravana de pieles, necesitamos tener pieles hechas para Veruschka”, todo se me hacía tan irreal y lejano y ahora todo está sucediendo. Pero hoy, aquí parada en la nieve que me llega hasta los tobillos, vestida con una capa de pelo de lobo que se extiende hasta mis rodillas, unas botas, un silenciador y unas manoplas cumplo mi sueño de hacer parte de este proyecto tan grande en el que la señora Vreeland me incluyó. Diana hubiera podido escoger a alguna de las otras modelos: a Lauren Hutton, con su ideal de belleza americana, o a Twiggy ,con su pixie cut y sus hermosos ojos. Pero no, me escogió a mí y eso me hace sentir orgullosa. Todo resulta bien, en mi opinión la sesión está impecable, sólo me queda satisfacción por el trabajo que acabo de cumplir.
De esta aventura sólo puedo reafirmar que la señora Vreeland tiene un sentido diferente de lo que son los sesentas y es muy apegada a su visión, quiere tener la primera mirada sobre todo y su estilo es conocido por ver las cosas de manera diferente y tener el control. Esta es la primera vez que las modelos nos volvemos personalidades, un tiempo de grandes metas, de reinventarse… así como lo hacemos día tras día durante este camino, con la ayuda de la editora de la revista Vogue, Diana Vreeland.











martes, 5 de noviembre de 2013

El anuncio de mi despedida

Por: Laura Aristizábal

En medio de este gran salón mis recuerdos empiezan a vagar sobre esa imponente fuente donde ahogué todos mis miedos. Aquel viejo carrusel que al son de la música me envolvía en un cuento de misterio y aventura. Estaban allí  las escaleras, claro, esas escaleras y los antiguos ascensores que siempre me recordaron el camino hacia la cúspide del éxito. No puedo olvidar ese pasillo de hotel que con tantas puertas secretas quiso medir mi audacia, a la que mi instinto y yo no le temíamos, pues siempre sabíamos cual era la puerta indicada, aquella que nos llevaría por el camino correcto. Se encuentra allí ese imponente reloj al que miro con nostalgia, el reloj que marca las horas en  retroceso recordándome el poco tiempo que me queda en este cuarto oscuro y lúgubre, donde vienen a mi mente los buenos tiempos y donde hoy será el cierre de uno de los capítulos más importantes de mi vida. Toda la escenografía que marcó mi historia y que hoy quise recrear está lista. Los invitados empezaron a ocupar las graderías y entre murmullos especulan sobre el espectáculo que verán esta noche.

En una cálida desnudez y con el monograma que tantas veces rediseñé, sale la primera modelo a la pasarela dando así inicio a mi gran espectáculo. Esta vez mis modelos se vestirán de plumas, las plumas de aquel pavo real que marcaban la llegada de la primavera. Algo extraño sucedió en esta escena, el luto que invadió el cuarto se vio también reflejado en los diseños, el color negro se apoderó de pies a cabeza de mi colección dándole un estilo gótico. Pero, esperen un momento, no podía dejar a un lado mi espíritu libre, así que decidí  darle un toque juvenil y de rebeldía a esta colección, unos cuantos jeans de los que colgaban cadenas lograrían combinarse con la elegancia y la sutileza de las transparencia, los encajes, los flequillos, las pequeñas carteras en cuero y los bordados con estilo barroco en pedrería que adornaban chaquetas, vestidos y pantalones. Al finalizar el desfile entre aplausos y admiraciones llegaba la hora de mi salida a escena para el cierre del evento, con  lágrimas en los ojos, inundado de tristeza pero a la vez con miles de sueños por cumplir, anuncié mi partida de la firma Louis Vuitton para la que había trabajado durante tanto tiempo dejando el alma, la inspiración y mi pasión por el diseño.


Este es quizás mi adiós para siempre como director creativo de la marca, espero mi legado siga en pie, aunque yo me encuentre haciendo mi propio camino.